13 jun. 2013

Eckhart Tolle : LA ACEPTACIÓN




Si hay algo que no podamos disfrutar, por lo menos podemos aceptarlo como aquello que debemos hacer.
Aceptar significa reconocer que, por ahora, esto es lo que esta situación y este momento me exigen, de
manera que lo hago con buena disposición.

Ya nos referimos anteriormente a la importancia de aceptar internamente lo que sucede, y aceptar lo que debemos hacer es otro aspecto de lo mismo. Por ejemplo, quizás no podamos disfrutar de cambiar una llanta pinchada en la mitad de la nada y bajo una lluvia torrencial y mucho menos sentir entusiasmo al hacerlo, pero podemos infundir aceptación a la labor.

Realizar una acción en estado de aceptación significa estar en paz mientras la realizamos. Esa paz es una vibración sutil de energía que penetra en lo que hacemos. A primera vista, la aceptación parecería sinónimo de pasividad, pero en realidad es activa y creadora porque trae al o completamente nuevo a este mundo.

Esa paz, esa vibración sutil de energía es la conciencia, y una de las maneras de manifestarse en este mundo esa través de la entrega, uno de cuyos aspectos es la aceptación.

Si no puede aceptar ni disfrutar lo que hace, deténgase. De lo contrario, no estará asumiendo
responsabilidad por lo único sobre lo cual puede asumirla y que, dicho sea de paso, es lo único que importa:
su estado de conciencia. Y si no asume responsabilidad por su estado de conciencia, no estará asumiendo
la responsabilidad por la vida.

Eckhart Tolle de la Nueva Tierra

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