Hay dos maneras de difundir la luz, ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja". Lin Yutang
31 ago 2013
Los beneficios del silencio
Hay muchos estudios científicos que
demuestran que el silencio es muy beneficioso para tu salud.
El ruido y especialmente sonidos de más de 30
decibelios se asocian con la hipertensión arterial, la ansiedad y el estrés.
Mucha gente sale de la cama, se baña, toma un café y escucha las noticias del
día y así inicia el ciclo de estrés para ese día.
El silencio baja la presión sanguínea y te
permite hacerle frente a los desafíos de la vida de una manera mejor.
El silencio es como conectar tu teléfono… tu
mente también necesita recargarse y lo hace más en el silencio de lo que se
recarga durante el sueño.
El silencio es importante ya sea que está
dentro o afuera. A veces tenemos más charla dentro de nuestra mente que el
ruido que hay en el exterior. Cierra la puerta, toma unas cuantas respiraciones
profundas y siéntate en algún lugar por un tiempo y simplemente ve como tu
dialogo interno se vuelve menos.
El silencio permite que te encuentres, aun
cuando estés inmerso entre todo el bullicio a tu alrededor. Especialmente si
eres una persona ocupada, a veces tienes la sensación de ser un humano que hace
en vez de un ser humano que vive. El silencio te ayudará a sentirte humano de
nuevo.
El silencio refuerza tu sistema inmunológico
por lo que es más fácil para que tu cuerpo pueda combatir las bacterias y otros
patógenos.
El silencio te hace feliz. Pasar tiempo en
silencio aumenta la química de tu cerebro y como efecto secundario ¡también es
una magnifica manera de poderte enfocar mejor!
El silencio te hace ver y sentirte más joven
y al mismo tiempo tener mucha más energía.
El silencio reduce el estrés (reduce los niveles
de cortisol en la sangre y los niveles de adrenalina), que es la principal
causa de muertes en el mundo. Añadir 30 minutos de silencio a tu día
puede cambiar tu vida.
El silencio permite la regulación hormonal
buena y la interacción de todos los sistemas relacionados con las hormonas en
tu cuerpo.
El silencio previene la formación de placas
en las arterias y por lo tanto ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y
accidentes cerebrovasculares.
El silencio
reduce el dolor, y también ayuda a que el cerebro se vuelva más interactivo,
por lo que podrás usar más áreas de tu cerebro dando lugar a mayores
capacidades cognitivas.
El silencio
te hace mucho más capaz de lidiar con los problemas emocionales y también
reduce la soledad.
¡Sólo un
poco de silencio le hará bien a tu cuerpo, mente y espíritu!
El Dr. Paul
Haider es un autor de renombre internacional y conferencista en el campo del
desarrollo personal. Él es el autor de muchos libros, habiendo creado muchos
programas de audio y videos, y ha aparecido en programas de radio y televisión.
Para obtener
más información sobre el Dr. Paul Haider, visita www.paulhaider.com.
Y cuales
seran los beneficios del ruido?
VIBRA
Durante tu vida has creado tus propias reglas y te aferraste tanto a ellas que se convirtieron en un carcelero sin que lo percibas.
Todo lo debes ajustar a ellas, todo debe encajar perfectamente y luchas perpetuamente para lograrlo consiguiendo así un resultado pobre o nulo.
Solo por un instante prueba de romperlas, deja que las cosas sean como son, acéptalas, canta, baila, ríe, llena ese momento de color sin importar de lo que los demás opinen.
Dígnate a vivir la vida que mereces y sin imposiciones.
El mundo no se detendrá por que lo hagas, al contrario, el mismo Universo se regocijara al recibir tu energía.
Jeevan Mukti
27 ago 2013
26 ago 2013
25 ago 2013
DIOS. Conferencia de Emilio Carrillo en Granada
Dura mas de 2 horas, por lo que se puede ver partes
El libro recoge seis entrevistas concadenadas realizadas a Emilio Carrillo por Nagual, Chamán de los Anukuighanos (comunidad ubicada en Wiñaymarca, la “Ciudad Eterna ” del Lago Titicaca, de la que este pueblo es “guardián” desde épocas ancestrales), tras el periodo de Silencio que Emilio vivió entre diciembre y mayo pasados. Cuando sintió de Corazón su conclusión, fluyó espontáneamente entre ambos la conveniencia de mantener una serie de conversaciones en las que volcara todo aquello que había “visto” y experienciado durante los meses de recogimiento e introspección.
En un principio, lo único que Emilio tenía claro era que el eje de las entrevistas debía ser un tema del que, así, sin más, se suele hablar poco: Dios (o como cada cual quiera denominarlo). ¿Por qué? Pues porque, tras los meses de Silencio, percibió que el momento evolutivo de la Humanidad impulsa naturalmente a que entremos de lleno en el meollo de la cuestión con prioridad sobre otros asuntos conscienciales y espirituales que, aun siendo relevantes, no hacen sino girar alrededor del núcleo principal. Y este núcleo es Dios: lo que es, supone y representa; y sus implicaciones para el ser humano y su vida cotidiana.
A partir de ahí, el diálogo entre Nagual y Emilio se fue desenvolviendo desde una visión de Dios nada ortodoxa y ajena a “credos” y religiones. Y desde una espiritualidad “nueva”, aunque en parte es la que siempre ha latido en los místicos y místicas de todas las corrientes espirituales, que descubrieron en su interior que Dios es yo –cada uno, todos y Todo- y que yo soy Dios precisamente cuando ceso de ser “yo”.
Con este telón de fondo, el libro abarca una amplia batería de temas. Y lo hace no desde una perspectiva teórica o “teológica”, sino eminentemente práctica, ahondando en asuntos como: la Naturaleza de Dios, que es la nuestra; las nuevas aportaciones científicas que ayudan discernir lo que la Divinidad significa y conlleva y la falacia que representa concebir un Dios “exterior”, es decir, “algo” o “alguien” ajeno y separado de nosotros mismos; las causas del sufrimiento humano y cómo evitarlo; la “innecesariedad de hacer” y el ejercicio de los dones y talentos de cada cual como expresión de la “santidad”; la Evolución y las pautas que rigen la Creación y el Cosmos; la nueva “Consciencia de Unidad” que hoy emerge en la Humanidad en sustitución de la “consciencia egocéntrica” que hasta ahora ha prevalecido; y un amplio etcétera.
24 ago 2013
Hay que aprender a acallar la mente y escuchar
Cuando se alcanza la maestría o se experimenta,
los sonidos del mundo pueden apagarse,
las distracciones aquietarse.
Toda la vida se convierte en meditación.
Todo en la vida es una meditación,
en la que contemplas lo Divino y experimentando de esta manera,
todo en la vida esta bendito.
Ya no hay lucha ni dolor ni preocupación.
Solo hay experiencia
Generalmente el silencio se define como la ausencia de ruido, de agitación.
No, el verdadero silencio es mucho más que una ausencia de ruido,
se halla incluso por encima de la palabra, por encima de la música, es un mundo de luz,
un centro poderoso de donde surgen todas las creaciones.
El silencio es la verdadera expresión de Dios.
Sumergíos en él esforzándoos en detener vuestros pensamientos.
Sentiréis cómo se instala una armonía tan grande en vosotros que quizás en este momento, Dios comience a hablaros.
Porque sólo en el seno del silencio y de la armonía Dios acepta hacer oír su voz." Omraam Mikhaël Aïvanhov
La joya azul : Seamos sanadores del planeta
Tiene razón la Carta de la Tierra cuando reza: «Como nunca antes en la historia, el destino común nos convoca a buscar un nuevo comienzo...
La vida existe sólo a través del regalo de otras vidas: toda la vida es interdependiente.
La existencia es una red intricada de relaciones interconectadas.
Compartimos el aliento de la vida y de esa manera estamos conectados.
Seamos ricos o pobres, blancos o negros, jóvenes o viejos, humanos o animales, peces o aves, árboles o piedras, todo se sostiene en el mismo aire, la misma luz solar, la misma agua, la misma tierra.
No existen fronteras, no hay separación, no hay división, ni dualidad; todo es el baile de la vida eterna donde el espíritu y la materia se mueven como uno.
Día y noche, tierra y cielo bailan juntos, y donde hay baile, hay felicidad y belleza.”
Satish Kumar
23 ago 2013
21 ago 2013
TED: Cimatic, la visualizacion del sonido
Cymatics ("Cimática" en español según yo), también conocida como Fenómeno Modal, estudia lo visible de la vibración y por consiguiente del sonido. Por medio de artefactos tan simples como un plato metálico adherido a un parlante, se "excita" a distintos elementos como sal fina, agua, engrudo, etc, y así se logra visualizar el movimiento en estos materiales... El resultado es simplemente impresionante.
Mas informacion:
http://todoestarelacionado.wordpress.com/2012/06/26/cimatica-dando-vida-a-la-materia-con-el-sonido-hans-jenny-1968/
17 ago 2013
Apretar el puño: Un truco para aliviar la tensión
La próxima vez que te encuentres en una situación donde te sientas a punto de explotar por la presión, un simple truco podría ayudarte a manejar esta sensación: apretar el puño de tu mano izquierda.
A esta conclusión ha llegado un equipo de psicólogos alemanes, quienes afirman que cuando apretamos el puño izquierdo se activa inmediatamente nuestro hemisferio derecho, lo cual nos permite soportar la mejor la presión.
Obviamente, estos investigadores pusieron a prueba su teoría. Para ello reclutaron a 30 jugadores semi profesionales de fútbol y les pidieron que tiraran unos penaltis Obviamente, se trata de una tarea que no genera la misma presión que cuando se debe hacer en un partido real. No obstante, el objetivo era fomentar la idea de que cerrar el puño (de la mano izquierda o derecha, según el caso) durante unos 30 segundos les ayudaría a concentrarse. Después se les pidió que lo hicieran cuando estuvieran en el campo, en un partido de verdad.
Así se pudo apreciar que independientemente del poder sugestivo, los jugadores que cerraron el puño derecho no reportaron más tranquilidad, confianza ni mejorías en la concentración pero quienes cerraron el puño izquierdo sí.
Este experimento se repitió con atletas de taekwondo y de bádminton, obteniendo siempre los mismos resultados. Además, vale aclarar que también
¿Dónde está el secreto?
Los investigadores están convencidos de que al apretar el puño izquierdo se activa nuestro hemisferio derecho, precisamente el que se encarga de realizar un procesamiento más global de la información y se especializa en el procesamiento de los datos no verbales así como en los comportamientos automáticos, esos que son necesarios en el deporte.
Este no es el primer experimento que demuestra el poder de apretar el puño izquierdo. De hecho, en el pasado investigadores de Israel demostraron que jugar con una pelota en la mano izquierda puede hacer que las personas lleguen a soluciones más creativas, lo cual no es extraño porque el hemisferio derecho está relacionado con la creatividad.
Por tanto, lo que parece estar fuera de discusión es que apretar el puño izquierdo o jugar con una pelota en esta mano activa ciertas áreas del hemisferio derecho, haciéndonos más creativos y permitiéndonos disipar la tensión.
Fuentes:
Beckmann, J., Gröpel, P. & Ehrlenspiel, F. (2013) Preventing Motor Skill Failure Through Hemisphere-Specific Priming: Cases From Choking Under Pressure. Journal of Experimental Psychology: General.
16 ago 2013
BRUCE LIPTON. LOS PENSAMIENTOS CURAN MÁS QUE LOS MEDICAMENTOS.
Reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la capacidad de curar de la energía, mucho más eficaz que los medicamentos.
Usted asegura que la medicina convencional va por muy mal camino. ¿Tan peligrosos son los medicamentos que nos recetan?
Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda.
Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda.
¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?
Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren.
Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren.
Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?” ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.
¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.
En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil? No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.
¿Está diciendo que el efecto placebo –creer que algo nos sanará– es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.
Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una cápsula? Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.
Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una cápsula? Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.
Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.
He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.
He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.
Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía.
Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas. Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células. La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.
Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas. Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células. La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.
Y eso enlaza con la física cuántica. Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?
La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.
La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.
Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento?
Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.
Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.
Pero no lo podemos controlar.
Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.
Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.
Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se ‘programa’ su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!
La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.
La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.
¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?
Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?”. Los pensamientos positivos, el conocimiento… solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente.
Con su investigación, ha aunado ciencia y creencia, un binomio que evita la mayoría de los científicos. ¿Usted cree en la eternidad?
Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno. Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.
Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno. Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.
¿Eso le hizo creer que tenemos espíritu?
Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado? Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser. Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.
Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado? Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser. Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.
Del libro ” La biología de la creencia”
De la Voz Interior de Eileen CADDY
Aprende a buscar en tu interior todas las
respuestas.
Tómate tiempos de quietud y
encuentra la respuesta en el silencio. Si ésta
no viene de inmediato, no cedas a la
desesperación.
Simplemente espera en Mí,
pues has de saber que Mi tiempo siempre es
perfecto y guarda un ritmo perfecto con toda
la creación.
Qué fácil es, cuando la vida no
discurre suavemente, alzar las manos con
desesperación e intentar huir de todo en
lugar de afrontar tus responsabilidades y de
consentir que el silencio y la confianza sean
tu fuerza.
Busca Mi voluntad ante todas las
cosas.
Cuando Me ames verdaderamente,
querrás hacer Mi voluntad, porque el amor
ansía hacerlo todo por el Amado.
Por eso,
cuando escuches Mi pequeña voz silenciosa
en lo hondo de tu ser, cumple hasta el final
todo lo que pido de ti por el mismo Amor
que me tienes.
Quiero que sepas que no voy
a fallarte ni a abandonarte nunca. Quiero
que sepas que sólo lo mejor habrá de venir
de todo lo que hagas por Mí.
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