9 may 2016

Calculan cuántos años prolonga la vida renunciar a la carne?




Tras analizar los datos de seis estudios a gran escala que evalúan los efectos de la carne y las dietas vegetarianas en nuestra salud, médicos de la clínica Mayo (Arizona, EE.UU.) han descubierto que el consumo de carne roja a diario, sobre todo la carne procesada, aumenta los riesgos de mortalidad por todas las causas.
Los resultados de la investigación con el fin de proporcionar recomendaciones a los médicos de cabecera sobre si tienen que desaconsejar a sus pacientes el consumo de carne han sido publicados en la revista 'The Journal of the American Osteopathic Association'. Los estudios, que se basan en el análisis de los datos de más de 1,5 millones de personas a lo largo de desde 5,5 hasta 28 años, sugieren que es mejor limitarlo. Los científicos también descubrieron que los que siguen una dieta vegetariana durante más de 17 años viven 3,6 años más.
"Estos datos aportan a lo que ya hemos sabido durante mucho tiempo, que la dieta tiene un gran potencial para dañar o curar", comentó Brookshield Laurent, profesor del Instituto de Medicina Osteopática de Nueva York (NYITCOM), citado por el portalScience Daily. Laurent agregó que el estudio ayudará a los médicos de cabecera a explicar a los pacientes el importante papel de la dieta y mejorará la medicina preventiva.

7 may 2016

JUAN PABLO II :Los animales tienen alma, No somos en centro del universo?


La afirmación de Juan Pablo II -inédita hasta ahora en un papa católico- según la cual "los animales poseen un soplo vital recibido por Dios" ha tenido gran repercusión en la Prensa italiana y ha desencadenado todo un rosario de declaraciones de teólogos, filósofos y ecologistas."El Papa abre el cielo a los animales", tituló en primera página el serio diario milanés Corviere del la Sera, y La Stampa, de Turín, el diario de Fiat: "Los animales, más cercanos a Dios". Por su parte, La Repubblica, glosando las palabras del papa Wojtyla, tituló: "También las bestias tienen un alma como los hombres".

En realidad, las afirmaciones de Juan Pablo II no han llegado a tanto, aunque se advierte en el Papa el deseo de abrir una brecha en un campo hasta ahora poco explorado de la fe católica, como lo es la posibilidad de que pueda existir un paraíso terrenal también para los animales.

El Papa polaco, haciendo un estudio de la Biblia, recuerda que "el hombre, salido de las manos de Dios, resulta solidario con todos los otros seres vivientes, como aparece en los salmos 103 y 104, donde no se hace distinción entre los hombres y los animales". La conclusión de Juan Pablo II es que "la existencia de las criaturas depende de la acción del soplo-espíritu de Dios, que no sólo crea, sino que también conserva y renueva continuamente la faz de la Tierra".

Según el sacerdote Luigi Lorenzetti, director de la revista italiana Teología Moral, la aplicación del concepto de alma a los animales puede ser sólo "analógica", ya que, según él, los animales no poseen una conciencia como el hombre.
Argumentos bíblicos
Más radical ha sido Mario Canciani, párroco de San Giovanni deí Fiorentini, a dos pasos del Vaticano y de la que es feligrés asiduo el actual presidente del Gobierno, Gitilio Andreotti. Dicho sacerdote está preparando una obra voluminosa para probar con argumentos bíblicos y teológicos que los animales poseen un alma inmortal como nosotros, y que por tanto, según la fe cristiana, tienen que ir también al cielo.Por lo pronto, Mario Canciani permite y hasta estimula a los fieles a que vayan a misa acompañados por sus perros, gatos, papagayos y demás animales que conviven con ellos. Y dos veces al año les bendice pública y oficialmente. Cuando este corresponsal entró en su iglesia, el párroco estaba celebrando el funeral por un embajador, y allí, al lado del féretro, tumbado, con ojos tristes, asistía al rito, como un fiel más, su ladrador negro, el perro que le había acompañado hasta el momento de morir.

Al parecer, Pablo VI tuvo siempre un perro que le sobrevivió a su muerte. En una ocasión, el papa Montini consoló a una niña a quien se le acababa de morir su perro diciéndole: "No te preocupes, que volverás a encontrártelo en el cielo".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de enero de 1990

6 may 2016

UNA ECONOMÍA DONDE TODO TIENE QUE CRECER PARA SIEMPRE: MAS ES SIEMPRE MEJOR





Douglas Rushkoff ha escrito el que podría ser el libro clave para entender la relación entre la economía y la tecnología o cómo el sistema económico de crecimiento todo lo permea, todo lo trastorna y todo lo devora (hace algunos años el popular periodista Matt Taibbi, en su cobertura de Wall Street, acuñó el término "calamar vampiro" para referirse al sistema financiero). EnThrowing Rocks at the Google Bus, Rushkoff ausculta el sistema económico basado en el crecimiento, el cual, explica, en realidad surgió a finales de la Edad Media como una respuesta de la aristocracia a las libres transacciones --estilo bazar--  y monedas locales que se estaban generando entre las personas y que amenazaban con generar riqueza fuera de su alcance:

Esta fue la brillante, aunque explotadora, innovación: dinero cuya función esencial era hacer más ricos a los ricos. Debido a que los aristócratas ya tenían riqueza, ellos eran los únicos que podían participar en el nuevo suministro de prestar dinero. Si las personas y los negocios querían comprar algo en la economía real, debían obtener efectivo de la tesorería central.

Aquí yacen los fundamentos de la economía del crecimiento: "Siempre que existieran más negocios, habría más dinero siendo prestado para pagar los intereses del dinero prestado antes. Esto era genial para los ricos, que podían dar un paso a un costado y hacer dinero simplemente teniendo dinero".

De aquí llegamos a una versión optimizada por los instrumentos financieros de una economía en la que lo que importa es convertirse en "holdings", en tener el dinero para hacer con él más dinero, la suprema prestidigitación de la divisa: "El dinero hace dinero más rápido de lo que las personas o las compañías crean valor. Las personas y las compañías más ricas, entonces, deberían posicionarse lo más lejos posible del trabajo y la creación de cosas, y lo más cerca del grifo del dinero".

La economía basada en la tecnología digital, nos dice Rushkoff, no es una verdadera innovación que crea oportunidades para todos, donde cualquiera puede ser un multimillonario con una buena idea y una laptop. "Las compañías con nuevas tecnologías son libres de perturbar casi cualquier industria que elijan... siempre y cuando no afecten el sistema operativo financiero que subyace a todas las industrias", explica. Lo que está ocurriendo con las grandes corporaciones de Silicon Valley es "una nueva forma de que los negocios se hagan como siempre", es decir, cambiar para que las cosas no cambien del todo. Esto es fundamentalmente porque las empresas como Facebook, Twitter y Google, que en algún momento prometían generar aplicaciones y servicios que realmente podrían mejorar la calidad de vida de las personas e inyectar valor a las comunidades, al cotizar en la bolsa y al tener que cumplir con el mandamiento de los accionistas de seguir creciendo, deben supeditar toda innovación al mercado: "Al aplicar nuestras innovaciones tecnológicas al crecimiento por encima de todo lo demás, hemos echado a andar una forma poderosamente desestabilizadora de capitalismo digital acelerado".

La forma en la que la economía está programada se vuelve la "mentalidad" de las corporaciones (las cuales son "personas" o entidades con derechos y poderes) y se imprime en los productos que desarrollan. Así, las plataformas digitales con las que interactuamos reflejan el código esencial de la economía de succionar el valor de las cosas, no de optimizarse para mejorar la vida de las personas. (Facebook no está hecho para que los usuarios puedan mejorar sus vidas y sus relaciones, está hecho para que la información de los usuarios pueda ser monetizada, genere algoritmos de predicción de comportamiento y anuncios más efectivos). De igual manera la tecnología no genera realmente formas más ricas de expresión humana y creatividad, genera un mayor nivel de automatismo y predictibilidad. Esto es porque seguimos viviendo bajo "el ethos de la era industrial que coloca las necesidades y los valores humanos por debajo de las máquinas y los sistemas en los que vivimos".

Pero Rushkoff no habla de una conspiración de una élite; más allá de que el sistema económico moderno sea el resultado de la intervención hegemónica de los reyes y la aristocracia para apropiarse de la riqueza y ejercer un control monopólico, considera que como una especie desoftware viviente, la economía del crecimiento se instala sobre nuestra sociedad y ejerce las características de su programa, es un medio particular en el cual nos movemos. En vez de lamentarnos de que somos los siervos impotentes de una plutocracia insensible e implacable, debemos enfocar nuestros esfuerzos a reprogramar el sistema. De manera urgente, puesto que el código actual de crecimiento a toda costa está acabando con las cosas --primero con la Tierra, los recursos naturales y las cosas que pueden transformarse en productos y valor, y luego con los espacios virtuales hacia los cuales voltea cuando ya ha extraído el valor de todo el mundo material-- e incluso también acabará con todos aquellos que por ahora miran desde arriba el espectáculo, como los emperadores romanos en el Coliseo. Una riqueza apuntalada en un "producto sin producto", en dinero que genera dinero pero que no tiene ningún soporte material y una civilización de miles de millones de personas que no tienen con qué comprar las cosas que los algoritmos inteligentes los convencen de que necesitan es una bomba tiempo a la vez que un castillo de naipes, una riqueza espectral.  

Seguiremos comentando este texto de Rushkoff que deberá ser estudiado y valorado por cualquier persona que busque vivir en un mundo que prioriza la generación de valor, las relaciones humanas  y la prosperidad, aunque esto signifique dejar de crecer económicamente. ¿Para qué convertirse en esclavo de las métricas, de las acciones fluctuantes del mercado, de las cosas que tenemos, de las máquinas que supuestamente habíamos programado para liberar nuestro tiempo y nuestra mente? ¿No es esto idiótico o más bien robótico? Rushkoff considera que el problema esencial de nuestra sociedad es este despiadado sistema económico que, como si fuera un organismo viviente, busca perpetuarse sin ningún miramiento o dejo moral. Creo que ahí mismo yace también una crisis espiritual global, acaso encandilados por los espectros de deseo que produce la maquinaria económica --y todas esas apps tan cool y realmente insignificantes-- con los cuales se asegura de que seguiremos alimentándola de la electricidad y la información que necesita para nunca apagarse, hemos interiorizado también la mentalidad de extraer valor de los demás, de explotar las circunstancias, de vivir de manera mercantilista, apilando cosas --en vez de creando movilidad-- y en general hemos valuado las cosas de manera cuantitativa (cuánto es la palabra que más usamos) y no cualitativa. Hemos dejado que predominen los valores corporativos y el modo de ser de las máquinas; nosotros las programamos, pero luego ellas nos programan. 

LA PARÁBOLA DE LA FLECHA ENVENENADA: BUDA SOBRE PONER ATENCIÓN A LO QUE REALMENTE NOS OCURRE



Buda, al igual que grandes maestros como Pitágoras, Sócrates o Lao-Tse enseñó fundamentalmente una filosofía práctica, orientada a liberar al ser humano de la ignorancia y el sufrimiento (que es la consecuencia de la ignorancia). Estos grandes sabios coinciden también en que es baladí intentar definir aquello que es infinito, inefable e inconmensurable, puesto que cualquier cosa que digamos sobre lo Absoluto será solamente una proyección condicionada de nuestra mente (definir es profanar). A veces es mejor ocuparse de cosas más sencillas: un camino de mil kilómetros empieza por un solo paso, como dice el Tao.

En el Majjhima Nikaya, una colección de textos atribuidos a Buda, que forman parte del Canon Pali, se cuenta la que ha sido llamada "la parábola de la flecha envenenada". La historia es contada por Gautama Buda aparentemente después de que un discípulo estuviera impaciente de escuchar del maestro las respuestas a las "14 preguntas sin respuesta", las cuales tenían que ver con cuestiones altamente metafísicas (como la eternidad del mundo, la vida después de la muerte, etcétera).

Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada. Sus familiares y amigos le querían procurar un médico, pero el hombre enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen. Quería saber también si este hombre era alto, fuerte, tenía la tez clara u oscura y también requería saber con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda. Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un  halcón, de un buitre o de un pavo real... Y preguntándose si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar, el hombre murió sin saber las respuestas.

Esta es básicamente la parábola, si bien a veces es relatada con algunos más detalles, la esencia es esta. Evidentemente la actitud del hombre herido es absurda y podríamos pensar que es de una necedad inaudita, pero Buda nos diría que a la mayoría de nosotros nos está pasando algo muy similar pero no nos damos cuenta. De alguna manera todos estamos heridos con esa flecha envenenada --todos estamos muriendo-- y hacemos preguntas irrelevantes (por más que sean fascinantes), y le damos importancia a cosas que solamente nos desvían de nuestra realidad. Todos tenemos la oportunidad de salvarnos de esta herida --si abandonamos nuestra importancia personal-- pero pocos los hacemos. 

Hay muchas cosas que son innecesarias --la verdadera espiritualidad consiste más en eliminar las cosas que son innecesarias que en penetrar construcciones metafísicas y obtener deslumbrantes conceptos filosóficos. De alguna manera Buda nos está sugiriendo que el camino no es a través de la mente y de sus especulaciones --la mente que es incesante en su duda y en su deseo y que teje laberintos espectrales a la velocidad del pensamiento-- sino que el sendero se abre a través de la acción que responde a lo que es necesario, la conducta en armonía con la Ley. Manly P. Hall comenta sobre esta parábola en su libro Buddhism and Psychotherapy: 

En la parábola, la flecha es la tragedia inmediata, significando el egoísmo base que se ha convertido en el lugar común de la existencia moral... No nos damos cuenta de la gravedad de la herida, o estaríamos impelidos a remover la flecha inmediatamente, utilizando cualquier medio a nuestro alcance para liberarnos de los venenos que han sido colocados en la punta de la flecha. Mientras el ser humano viva apegado a un código de interés personal, justificando el error malinterpretando los patrones universales a su alrededor, nunca podrá conocer la libertad más allá del dolor.

[...] El budismo toma la posición de que cuando un hombre se da cuenta que está viviendo de manera incorrecta, es su obligación moral rectificar su carácter, y si no hace esto debe cosechar sus errores. Es completamente imposible para un ser humano romper las reglas de su especie y evitar el sufrimiento. Así que debe de decidir cuánto está dispuesto a sufrir, cuánto tiempo está dispuesto a ser infeliz y a vivir sin seguridad como resultado de su ignorancia o falta de valentía. 

Creo que la parábola de Buda y el comentario de Manly P. Hall, nos invitan a examinar nuestra propia conciencia, nos llaman a atrevernos a ver lo que es evidente. ¿Qué es lo necesario? ¿Qué es aquello que debo hacer antes que otra cosa? Creo que si meditamos --no es necesario tener gran técnica, sí lo es la sinceridad-- nos daremos cuenta que lo necesario, lo que justamente debemos hacer, es tan contundente como una flecha enterrada en el cuerpo.  

Conspiración impactantes palabras del Dalai Lama sobre el lavado de cerebro de la sociedad



El 14 el Dalai Lama del Tíbet dijo que el problema ha sido creado por los seres humanos, y ahora le pedimos a Dios que nos lo resuelva, pero ¿cómo puede haber tan poco sentido común?
Si nosotros hemos creado este caos, somos nosotros quienes lo deben resolver, no Dios.
Sus comentarios se han convertido rápidamente en “viral”, haciendo eco con muchas personas en el mundo que se dan cuenta de que es necesaria una acción concertada a escala masiva en este momento para cambiar la dirección en la que nuestro planeta parece estar buceando.
Los ataques en París están estrechamente vinculados a las realidades de la guerra, y hay todo un editorial escrito al respecto en la página web del Dalai Lama en la que habla del lavado de cerebro de masas en los seres humanos.

Esto es lo que escribió acerca de los grupos que cometen estos ataques en todo el mundo:

Por supuesto, la guerra y las instalaciones principales son las fuentes más importantes de la violencia en todo el mundo.
Ya sea en fines defensivos u ofensivos, estas organizaciones grandes y extremadamente potentes existen solamente para matar a los seres humanos.
Tenemos que pensar seriamente acerca de la realidad de la guerra. La mayoría de nosotros hemos sido condicionados a considerar el combate militar por ser tan atractivo como el prestigioso – una oportunidad para que los hombres para demostrar sus habilidades y el coraje.
Desde que los ejércitos son legales, sentimos que la guerra es aceptable; Generalmente, nadie percibe aceptar la guerra como una actitud criminal o penal es algo en sí mismo. De hecho, se nos ha lavado el cerebro.
La guerra no es ni prestigio ni atractiva. Es monstruoso. Por su propia naturaleza, es la tragedia y el sufrimiento.
Esta declaración (arriba) realmente nos desafía. Cuando se piensa en ello, estas organizaciones grandes y potentes, y los militares en general ‘existen solamente para matar seres humanos’.
Como sugiere el Dalai Lama, nos hicieron creer con el empaquetado que el servicio militar es algo de lo que debemos estar orgullosos.
Por supuesto, estos hombres y mujeres pueden comprometerse a servir a su país, con valentía sin igual y las intenciones tímidos y benévolos en tomar esta decisión, pero ellos no saben es que esta guerra mundial contra el terrorismo es pura invención.
El enemigo lo inventamos, lo hacen creen que deben defender su país contra él, es en realidad un producto de su propio país. El Dr. Michel Chossudovsky , profesor emérito de economía en la Universidad de Ottawa, dice que la guerra global contra el terrorismo es completamente falsa y se basa en premisas falsas.
A los soldados les han lavado el cerebro para que piensen que están atacando a un enemigo y que defienden a su propio país, cuando el enemigo en cuestión está totalmente apoyado y financiado por la alianza militar occidental.
Según lo indicado por el Dalai Lama, es precisamente por esta razón que “pensamos que la guerra es aceptable”, porque se nos ha llevado a creer que se trata de una medida necesaria.
El 14 Dalai Lama del Tíbet todavía llamó más aún la atención, y por buenas razones. Recientemente dijo al mundo que el acto de orar simplemente no es la respuesta al cese de la violencia….
Y continúa:
La guerra moderna se libra principalmente con diferentes tipos de armas, pero estamos tan condicionado a verlo como fascinante, ya que ni siquiera hablar de algunas armas como si se tratara de la tecnología maravillosa armas con notable delicadeza, sin que, obviamente, mantener en cuenta que si se utilizan, tienen el potencial para quemar viva a la gente.
La guerra se parece mucho a un incendio en la forma en que se extienda. Si la intensidad de la llama se debilita en un solo lugar, el comandante envió refuerzos. Esto arroja personas con vida en un incendio.
Pero ya que hemos sido lavado el cerebro para pensar de esta manera, no tomamos en cuenta el sufrimiento de cada soldado. Ningún soldado quiere ser herido o morir. Ninguno de sus familiares desean que lo alcanza daño.
Si un soldado muere o es mutilado de por vida, por lo menos cinco o diez personas – sus padres y amigos – también sufren. Todos debemos estar horrorizado por la magnitud de esta tragedia, pero tenemos nociones relativamente confusas.
La magnitud de este lavado de cerebro es bastante sólido, y si queremos detener la matanza de otros seres humanos y la guerra en general, el soldado adoctrinado debe despertar.
Porque es un ser humano el que aprieta el gatillo, y es un ser humano el que da estas instrucciones a otra persona, y es un ser humano que piensa hacer algo bueno.
Somos la razón por la cual la guerra está en primer lugar; lo hemos creado, hemos participado, y estamos ampliándola. Imagínese lo que pasaría si todos los seres humanos en el planeta se negasen a participar en la guerra.
Por eso decimos que el cambio debe venir desde dentro; y los soldados se den cuenta de lo que realmente está sucediendo y habrá muchos que se nieguen a ir a la guerra.
“No importa cómo son los dictadores maliciosos y malvados que actualmente están propensos a oprimir y asesinar a sus naciones en cuestiones internacionales desafiantes, es obvio que no pueden dañar a otros o destruir incontables vidas humana si no tienen una organización militar autorizado y tolerado por la sociedad. ” (La fuente )
Algunos de estos soldados son utilizados como marionetas para estas grandes empresas / bancos grandes, pero están comenzando a despertar y hablar.
El Dalai Lama continuará entonces poniendo en relieve que la guerra sale cara. Sé que muchas personas piensan que este detalle – que el dinero invertido en el Departamento de Defensa de los Estados Unidos podría aliviar por completo la pobreza y el hambre en nuestro planeta.
Dicho esto, el dinero es pura invención, que se muestra en una pantalla de ordenador y se imprime a voluntad por la élite dominante.
“Debemos sentirnos cansados de la violencia y los asesinatos que nos rodean. Si un ser humano es matado por un animal, es triste, pero si un ser humano muere a manos de otro ser humano, esto debería de ser impensable. Hay que hacer un esfuerzo especial para recordar que los demás también son seres humanos como hermanos y hermanas. ”
“Creo que sólo un pequeño porcentaje de personas suscritas al discurso violento. Somos seres humanos, y no hay ninguna base o justificación para matar a otros. Si se tiene en cuenta a los otros como hermanos y hermanas y se respetan sus derechos, entonces no hay lugar para la violencia. “- Dalai Lama
Gracias a Su Santidad que tener el valor de compartir un mensaje importante con el mundo.
Fuente: collective-evolution.com

2 may 2016

3 cambios que ocurren en tu cuerpo cuando ves una película de terror

La reacción a lo que estamos viendo en la pantalla no se queda a nivel de cerebro sino que se extiende por todo el cuerpo. Esto se debe a que el cerebro envía una señal de alarma que activa el sistema nervioso autónomo a través del aumento de la producción de cortisol y adrenalina, dos neurotransmisores que provocan ciertos cambios a nivel fisiológico. 

1. Tu corazón se desboca. Un estudio llevado a cabo en un grupo de jóvenes desveló que ver una película de terror provoca un aumento de 14 pulsaciones por minuto en el ritmo cardíaco. También se apreció un aumento significativo de la presión arterial. Además, los investigadores constataron un aumento de los leucocitos que circulaban por la sangre, así como una mayor concentración de hematocritos, como si el cuerpo estuviera respondiendo ante un agente agresor.
2. Comienzas a sudar. La conductancia de la piel es uno de los indicadores más antiguos de la activación emocional. En otras palabras: cuando tenemos miedo, sudamos. Investigadores de la Universidad de Wollongong analizaron la respuesta de un grupo de personas ante películas violentas y de terror y apreciaron que quienes son más empáticos suelen sudar más durante estos filmes, y no muestran señales de habituación.
3. Tus músculos se tensan. Una vez que el cerebro primitivo ha detectado un peligro y ha dado la señal de alarma, es difícil detenerlo, sobre todo si las escenas de terror se suceden unas detrás de otras y están acompañadas por esa banda sonora escalofriante. Investigadores de la Universidad de Ámsterdam han descubierto que en estas películas la música genera lo que se conoce como “reacción de alarma”, una respuesta simultánea de la mente y el cuerpo ante un estímulo repentino e inesperado que da lugar a una contracción de los músculos de brazos y piernas. Es por eso que durante una película de terror nos mantenemos constantemente a la expectativa, con los músculos tensos.

Entonces, ¿por qué vemos películas de terror?

1 may 2016

El postulante democrata Bernie Sanders - El USA que no conocemos



El postulante demócrata, con 74 años, es un ejemplo mundial de defensa de los ‘perdedores’ del capitalismo. Un video con 35 años de coherencia discursiva.

Bernie Sanders, el candidato demócrata en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, ya no tiene chance de derrotar a Hillary Clinton para enfrentar al magnate republicano Donald Trump en las generales de noviembre.
Sin embargo, el ex diputado y senador de Vermont -un Estado de campesinos y pobres olvidado por Washington y Wall Street, pese a que están cerca- sigue adelante con su campaña  para que su mensaje de defensa de los marginados del sistema financiero y del ‘todo se paga’ se expande ante los micrófonos que hoy tiene delante suyo, pero que mañana ya, seguramente, no estarán.
Bernie Sanders como congresista del Estado de Vermont desde 1985 hasta la actualidad. Vale la pena prestar muchísima atención a sus ‘mantras’ para que el establishment lo escuche de una buena vez.
Sanders critica, año tras año, la enorme brecha entre ricos y pobres de EEUU que jamás se achicó pese al avance tecnológico o la globalización, la pésima distribución del ingreso en el país más “rico” del mundo y todas las injusticias que a esta altura ya todos pueden imaginar de los creadores del American Dream. 
Si los diputados o senadores de EEUU no lo escuchan, al menos nosotros sí.


25 abr 2016

Economía Budista: una aproximación espiritual a los asuntos económicos

Los fundamentos filosóficos que caracterizan la economía budista suponen una crítica frontal al modelo de economía moderna occidental. Ideas tan extendidas como “el crecimiento es bueno” o “más es mejor” son descartadas claramente por insostenibles
 La economía budista tiene en cuenta las necesidades humanas y sus limitaciones, proponiendo un control sobre el ansia de querer siempre más. La finalidad es alcanzar un verdadero desarrollo del ser humano en todas sus dimensiones, como ser individual cuya acción va mucho más allá del mero consumo, que actúa en comunidad y se hace responsable de su entorno
El primer economista que propuso crear una economía basada en los fundamentos budistas fue E. F. Schumacher en el año 1956, que publicó sus ensayos en su obra “Lo pequeño es hermoso”. Schumacher fue a Birmania como miembro del consejo de carbón británico para aconsejar al país en la adopción de un crecimiento al estilo oriental. Tras pasar un tiempo sumergido en las costumbres del país, y entender sus máximas, se dio cuenta de que la economía occidental podría incorporar ideas del budismo para promover un crecimiento más sostenible y respetuoso con la naturaleza, que a la vez pudiese brindar al ser humano el completo desarrollo de sus facultades.
Antes de que rechacen a la economía budista por considerarla un simple sueño nostálgico, quizás aceptarían considerar si es que el camino del desarrollo económico descrito por la economía moderna puede conducirles a los lugares donde ellos realmente desean estar” E. F. Schumacher

El interés individual, el sufrimiento y los deseos

La economía occidental se centra en el interés individual. En cambio la economía budista desafía este concepto con la idea de la inexistencia de un ego permanente. Esto quiere decir que todo lo que uno percibe con sus sentidos trasmite una falsa idea de un “yo” inherente y real. Esto deriva inevitablemente en que se desarrolle una idea de “lo mío”, siendo esta la base del comportamiento egoísta.
El egoísmo no se considera producto de la maldad sino que es un error consecuencia del desconocimiento de la esencia real de las cosas. Es por esto que el ser humano tiene que desapegarse de este sentimiento. La economía basada en el interés personal y con un enfoque oportunista y materialista está condenada al fracaso. En contrapunto proponen promover la generosidad, ya que el ser humano es un actor cooperador motivado por mejorar su entorno. Los individuos y colectividades que cooperan sobreviven, prosperan y funcionan.
El segundo factor que diferencia ambos conceptos es la búsqueda de maximización de beneficios, mientras que la budista enfatiza la importancia de minimizar el sufrimiento. La manera de minimizar el sufrimiento es promoviendo la simplificación de los deseos, de manera que se calme el ansia consumista y materialista y la frustración que conlleva el querer siempre más y lo mejor. Una vez las necesidades básicas del hombre están cubiertas (comida, ropa, refugio, medicinas) el resto de necesidades materiales debe ser minimizado.

El mercado y el desarrollo económico

La visión del mercado y el crecimiento también dista en ambas visiones. Los enfoques occidentales tienen como objetivo maximizar los mercados hasta el punto de saturación mientras la economía budista tiene como objetivo minimizar el daño.  Tienen en cuenta actores primordiales como las futuras generaciones, el medio ambiente y los pobres, que no están correctamente representados porque no gozan del mismo poder que los actores más poderosos y ricos. Es por ello que el mercado no es imparcial y no es representativo de la economía. El concepto de Ahimsa (no cometer acciones que puedan ocasionar daño a uno mismo o a los demás) urge a encontrar soluciones de una manera colectiva y participativa.
Desde el punto de vista budista, no hay nada negativo en el progreso económico, a no ser que ese progreso económico promueva el apego a los bienes materiales y la avaricia. El crecimiento económico que conlleva una reducción de sufrimiento es bienvenido, ya que alivia los efectos negativos de la pobreza. Lo que importa en este caso es la manera en que se genera la riqueza, si ésta se genera a través de un trabajo digno y respetuoso donde se fomenta la confianza, permite a los individuos tener una seguridad económica y poder estar libres de deudas, cuidar de sí mismos y de su comunidad. Esto lleva a desincentivar la maximización de beneficios como fin en sí mismo e impulsar la importancia de la producción a pequeña escala, local, adaptable y sostenible.

Economía enfocada en promover el bienestar
Una economía budista considera que el consumo es un medio para el bienestar humano. El objetivo se trata de maximizar el bienestar con un consumo mínimo.
El trabajo debe ser debidamente apreciado y darse con unas condiciones dignas, de manera que impulse al hombre a producir, dar lo mejor de sí mismo y desarrollar su personalidad. La liberación que supone para el hombre dejar de estar enfocado exclusivamente a maximizar sus ingresos y destinar su tiempo a largas jornadas laborales, le permite tener más dedicación a actividades que repercutan en el bienestar de la comunidad. La persona que se puede ganar la vida con un trabajo digno, puede invertir su tiempo también a fortalecer los lazos que lo unen con el resto de individuos de su comunidad. Está demostrado que la inversión en las relaciones interpersonales tiene un impacto positivo en el bienestar.
El concepto de Producto Nacional Bruto (PIB), incompleto para medir el bienestar, es sustituido por la Felicidad Nacional Bruta (FNB). Este indicador mide el bienestar y la felicidad a través de varios factores como el bienestar económico, el ambiental, la salud física y mental y el bienestar laboral, social y político.
 Porque la cuestión no es la elección entre «crecimiento moderno» y «estancamiento tradicional». La cuestión más bien radica en encontrar el camino correcto de desarrollo, el Camino Medio entre la negligencia materialista y la inmovilidad tradicionalista. En pocas palabras, encontrar «Los Medios Correctos de Subsistencia»” E. F. Schumacher
Teniendo en cuenta la época en que las ideas de Schumacher fueron planteadas, se puede considerar que transmiten propuestas que en su mayoría son totalmente vigentes hoy en día como la importancia de las energías renovables, pensar más allá del PIB, promover el comercio local y una producción eficiente. En una economía budista se busca pues el consumo óptimo, no el máximo.
La manera en que experimentamos e interpretamos el mundo depende mucho del tipo de ideas que tenemos. Si las ideas son principalmente débiles, superficiales e incoherentes, la vida parecerá también insípida, aburrida, insignificante y caótica. La economía budista defiende la idea de una economía que permita al hombre desarrollar sus facultades y liberarlo del deseo de querer siempre más. Para el desarrollo de estas facultades se requiere una revalorización de lo que verdaderamente satisface al hombre y una limitación de los deseos sin sentido, donde la óptima asignación del trabajo permita estar en un equilibrio y gozar de un nivel de bienestar con lo que se tiene.

23 abr 2016

Mahama Gandh: La ofensa volverá al lugar de donde salió



Cuando Mahama Gandhi estudiaba Derecho en Londres, un profesor de apellido Peters le tenía mala voluntad….pero, el alumno Gandhi nunca le bajó la cabeza y eran muy comunes sus encuentros:
Un día Peters estaba almorzando en el comedor de la Universidad y el venia con su bandeja y se sentó a su lado…El profesor muy altanero, le dice: “Estudiante Gandhi, Ud. no entiende!!!
Un puerco y un pájaro, no se sientan a comer juntos”…. Y Gandhi le contesta : Esté Ud. tranquilo profesor, yo me voy volando” y, se cambió de mesa…
El profesor Peters verde de rabia, porque entendió q el estudiante le había llamado Puerco, decidió vengarse con el próximo examen…
Pero el alumno respondió con brillantez a todas las preguntas del examen …Entonces el profesor le hace la siguiente interpelación:
“Gandhi, si Ud. va caminando por la calle y se encuentra con una bolsa y dentro de ella está la sabiduría y mucho dinero, ¿cuál de los dos se lleva? “…
Gandhi responde sin titubear: “¡Claro que el dinero, profesor!” El profesor sonriendo le dice ” Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?”…
Gandhi responde: ” Cada uno toma lo que no tiene profesor”…
El profesor Peters, histérico ya, escribe en la hoja del examen: “IDIOTA” y se la devuelve al joven Gandhi…
Gandhi toma la hoja y se sienta… Al cabo de unos minutos se dirige al profesor y le dice: ” Profesor Peters, Ud. me ha firmado la hoja, pero no me puso la nota…
A veces la gente intenta dañarnos con ofensas que ni siquiera nos hemos ganado … Pero solo nos daña el que puede y no el que quiere…
Si permites que una ofensa te dañe… Te dañara …
Pero si no lo permites , la ofensa volverá al lugar de donde salió…
No nos dejemos ofender por los demàs, seamos fuertes y astutos

22 abr 2016

DESPERTAR ESPIRITUAL - Prepárate para los cambios




El despertar espiritual no significa que serás perfecto y dejarás de cometer errores, todo lo contrario.
Por mucho tiempo se sentirá como si todo lo que haces es un error, o como si fuera imposible de vivir sin ofender a alguien.
Lo que sucede es que habrás “despertado” tu consciencia de Ser y comenzarás a ver las cosas claramente.
Desde ahora comenzarás a reconocer esos errores y actuar sobre ellos de modo diferente.
El despertar espiritual es una maduración del ego y con él llegan transformaciones psico-emocionales, sociales y físicos. Estamos todos despertando a nuevos niveles de comprensión y nuevas dimensiones del Ser.
Señales de haber comenzado un despertar espiritual:
– La búsqueda de la verdad: Tienes muchas preguntas y últimamente no te conformas con respuestas simples; necesitas compensar nuevo conocimiento con nuevas experiencias, similar a un niño que no deja de hacer preguntas. Muchas personas experimentan esto a traves de su relacion con la religión. También, es posible que ya no te sientas cómoda viendo la televisión, leyendo el mismo periódico, participando de las mismas actividades, o compartiendo con las mismas personas.
– Patrones de sueños, números, y símbolos: A medida que vas despertando, los sueños se hacen más vívidos y traen mensajes mucho más cargados que antes. Es posible que comiences a soñar con elementos como los bosques, la muerte, el vuelo/volar, las profundidades del mar, la misma persona, o el mismo animal. Algo interesante que le sucede a muchas personas es que comienzan a notar que cada vez que miran el reloj ven horas con números repetidos, por ejemplo: despertarte a las 4:44, o que cada vez que miras el reloj son las 10:10, o las 12:12. Cuando esto suceda, toma nota de la hora y que estabas haciendo o en que estabas pensando en ese momento, ya que puede ser la clave a un mensaje de tu inconsciente.
– Evitación al consumismo, materialismo, o el consumo animal: Puede ser que hayas sentido que es hora de dejar de consumir animales y te interesa comenzar una dieta vegetariana, o tal vez has decidido dejar de hacer gastos innecesarios como en artículos de belleza y joyería, entre otros. Comienzas a entender que eres suficiente con lo que tienes.
– Experiencias místicas: Tal vez hayas tenido una experiencia mística única que los demás no puedan entender, o no quieres compartir por miedo a hacer el ridículo. También puede ser que hayas comenzado a sentir alguna resonancia particular con un animal en específico (un tótem).
– Contacto con la naturaleza: Es bien común comenzar a sentirse agobiado en los centros comerciales, los conciertos, festivales y demás actividades con mucha gente. Sientes que te “descargas” en éstos lugares, y comienzas a buscar contacto en parques y jardines donde puedas respirar aire fresco y estar en contacto con la naturaleza y los animales.

3 abr 2016

La conspiración de la Sal



Hay que hacer un cierto esfuerzo para comprender por qué algo tan saludable como la sal, se ha convertido en nuestro tóxico diario. Como siempre, no hay un motivo único, sino una sumatoria de factores. Por ello conviene analizar el tema desde distintos ángulos: químico, físico, productivo, cultural, etc.
Pero veremos que todos confluyen finalmente en el bendito interés económico, que -irónicamente- muestra poco interés por la salud. ¿Será que en la economía de los negocios, una persona sana no es “rentable”?
Analizaremos el problema de la sal desde dos aspectos complementarios: el plano material y el plano energético. Podemos comenzar advirtiendo que el centro de la cuestión está en la refinación industrial.
Analizada desde el punto de vista químico, la diferencia entre una sal marina integral y la moderna sal de mesa de uso corriente, resulta abismal. La simple evaporación del agua de mar, deja como consecuencia un residuo sólido, al cual llamamos sal.
Este residuo está compuesto por los 84 elementos estables de la tabla periódica, aquella que estudiábamos en el colegio secundario. Por supuesto que el cloro y el sodio son los principales elementos cuantitativos, representando casi el 90% de su composición. Pero la importancia cualitativa de ese 10% restante es verdaderamente extraordinaria.
Dado que toda la vida del planeta surgió del lecho marino, es obvio que hay una semejanza intrínseca y funcional con aquella “sopa madre”. Todas las formas de vida (plantas, animales, humanos), llevamos incorporada dicha solución en nuestros fluidos internos (savia, líquidos intracelulares, plasma sanguíneo).
De esto eran conscientes nuestros antepasados, gracias a su intuitiva visión holística; pero nuestro reduccionista modernismo industrial se encargó de echar por tierra esta perspectiva. Concretamente en la sal, se comenzó por pensar en términos de “suciedad”: había que lavarla y purificarla para presentarla como un producto “limpio e higiénico”. Este concepto funcionó -y lo más triste es que aún funciona a nivel masivo- también con otros alimentos básicos y sujetos a procesamiento industrial: harina, arroz, azúcar, aceite, etc.

El problema de la refinación

Pero hay otras razones de “peso”, por las cuales la industria ha desarrollado complejos y costosos procedimientos de limpieza y purificación de la sal. Y es precisamente porque se fue descubriendo el gran valor industrial del componente básico de la sal (el cloruro de sodio ó cloruro sódico) en el desarrollo de los productos de síntesis química.
Una vez liberado de “impurezas” (y por tanto del equilibrio iónico que le confieren los restantes 82 elementos), el cloruro de sodio es un reactivo perfecto y económico. Por esta razón se perfeccionó la técnica de refinación y limpieza, a fin de conseguir la máxima pureza en la producción de cloruro sódico.
Esta sustancia se convirtió en un elemento imprescindible de la industria química, sobre todo para la producción de plásticos, aceites minerales, desmoldantes, etc. También la industria alimentaria la incorporó en su batería de aditivos preservantes, como inhibidor de procesos de descomposición: un ejemplo es el yogurt, que contiene cloruro de sodio, no como saborizante sino como conservante.
La Dra. Sherry Rogers aporta otra pista sobre el porqué de la refinación de la sal, en su libro “La cura se encuentra en la cocina”: “La sal de mesa común que ha invadido el mercado de Estados Unidos en los últimos 50 años, parece ser un subproducto de la manufactura de armas.
Las grandes compañías (como la Morton Thiokol, fabricante de combustibles para cohetes) refinan sal para extraer ciertos minerales que luego utilizan en sus producciones bélicas y espaciales. En el proceso de refinación industrial, la sal de mesa pasa por temperaturas de 670ºC, lo cual altera definitivamente su natural estructura cristalina”.
Por estas razones se refina exhaustiva y prolijamente la sal en el mundo moderno. Una sola cifra nos permite comprender mejor esta realidad: el 93% de la sal que se refina en el planeta está destinada a fines industriales no alimentarios, un 4% es utilizado por la industria alimentaria como conservante; apenas el minoritario 3% restante se destina al uso como sal de mesa.
Traducido en términos más sencillos, “de paso” la mesa “liga” los “beneficios” de la excelente “pureza” de la refinación industrial y nuestras amas de casa se “benefician” al disponer de un producto “inmaculado” y que no se apelmaza.
También existe otra importante fuente de cloruro de sodio, que si bien no proviene de la refinación, es consecuencia de un desecho industrial y por tanto arrastra la nocividad de la manipulación tecnológica, sobre todo a nivel energético. Nos referimos a las fábricas de pastas para papel o “pasteras”, tan en boga últimamente por la cuestión ambiental.
El cloruro de sodio es uno de los desechos emergentes del proceso de producción de la pasta celulósica, base de la industria papelera. Como rezan las advertencias de las películas, “cualquier relación entre esta actividad y marcas de sal, es solo pura coincidencia”.
Siguiendo con la refinación de la sal, digamos que en 1971 el gobierno japonés decretó que toda la sal para consumo humano se debía elaborar por el dudoso proceso de intercambio de iones, que usa 3.000 voltios y 120 amperes de electricidad para extraer los iones de cloruro de sodio del agua de mar. Un físico atómico, Katsuhiko Tani, contrario a esta decisión oficial, comenzó a realizar estudios al respecto, creando la Asociación de Investigación de la Sal.
En una de sus primeras experiencias, Tani trabajó con almejas vivas sumergidas en distintas concentraciones de sal naturalmente obtenida por evaporación de agua de mar. Luego imitó estas concentraciones con la sal para consumo humano y con la sal de potasio (cloruro potásico), un sustituto artificial para hipertensos.
El resultado: las almejas sumergidas en las soluciones con sal natural reaccionaron abriendo sus caparazones, mientras aquellas sumergidas en las soluciones con sal obtenida por intercambio de iones o con sal de potasio, permanecieron cerradas, reaccionando como si estuvieran en un ambiente hostil.
Los párrafos anteriores tienen que ver con una trágica realidad que a casi nadie preocupa: el cloruro de sodio, como compuesto químicamente puro, no existe en la naturaleza. Algo análogo ocurre con la sacarosa (azúcar blanco). Biológicamente el organismo no reconoce estas sustancias refinadas y de extrema pureza; es más, las considera tóxicas por su reactividad. Irónicamente, por la misma razón que la industria aprecia al cloruro sódico (capacidad reactiva), el organismo lo rechaza.
Para comprender mejor esta “fobia” corporal hacia los compuestos químicamente puros, podemos usar dos ejemplos burdos pero ilustrativos: la caña de azúcar y la hoja de coca.
Estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de dos mil trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no hallaron trazas de glucosa, pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían unos 350g de azúcar por día. La explicación es sencilla: mientras la caña mascada es un alimento natural, completo y fácilmente metabolizable, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo.
Otras investigaciones realizadas en África e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.
Respecto a la coca, es simple observar en los pueblos andinos que el cotidiano consumo de la hoja mascada (benéfica para el apunamiento) no genera los efectos devastadores del extracto refinado, conocido como cocaína. Siempre estamos hablando de productos vegetales, pero de por medio está presente el proceso de refinación y purificación.
El problema de la aditivación
Volviendo a la sal refinada de mesa, no todo termina en el “desguace” de sus restantes 82 elementos constitutivos. Luego “sufre” la aditivación de otros compuestos refinados. El caso del yodo y el flúor, ambos minerales tóxicos y reactivos en las formas antinaturales que se adicionan industrialmente.
¿En qué argumentos se basa este procedimiento, obligatorio por ley?: resolver problemas tiroideos (yodo) y proteger la salud dental (fluor).
peligro sal refinadaPero nadie toma en cuenta que el cuerpo no puede metabolizar la suplementación artificial de yoduros y fluoruros. Muchos científicos están advirtiendo que estos compuestos son los principales responsables de la formación de nitratos en el estómago; y se sabe que los nitratos son las sustancias cancerígenas más agresivas, y responsables de tumores selectivos en muchos órganos.
También son responsables de reacciones alérgicas y otros problemas de salud. Recientes estudios demuestran que la adición de yoduros a la sal de mesa puede causar hipertiroidismo, tiroiditis autoinmune y disminución de fertilidad. Por su parte el fluor, aún en concentraciones bajas, está relacionado con problemas neurológicos y endocrinos, afectando el sistema nervioso y provocando déficit de atención (DDA) en niños y adultos.
A este trágico panorama, se suma la aditivación de otros preservantes, por supuesto que todos legalmente autorizados e incluso sin obligación de ser declarados en las etiquetas. Además de yoduro de potasio, la industria de la sal adiciona dextrosa, un tipo de azúcar que sirve para evitar la oxidación del yodo (¡¡¡o sea que la sal tiene azúcar!!!).
Luego le agregan bicarbonato sódico, para que la sal no tome un tinte púrpura ras la adición del yoduro de potasio y la dextrosa. Para evitar el apelmazamiento se adiciona hidróxido de aluminio.
Es bien conocida la relación aluminio-Alzheimer y el papel que juega este metal liviano en las disfunciones neuronales, bloqueando los procesos del pensamiento. ¡¡¡Como si no tuviésemos bastante con el uso de utensilios de aluminio en la cocina, latas de aluminio para las bebidas o papeles de aluminio para envolver alimentos!!!
Otros aditivos que encontramos en la sal de mesa son: el carbonato cálcico, que no es otra cosa que un pulverizado de huesos animales, el aluminato de silicio sódico, el ferrocianuro de sodio, el citrato verde de amoníaco férrico, el prusiato amarillo sódico y el carbonato de magnesio.

Perjuicios de la sal refinada

Creímos conveniente abordar los daños que produce el consumo de sal refinada, recién después de haber pasado revista a la problemática industrial. Esto nos permite comprender mejor los mecanismos defensivos que debe desarrollar el organismo para intentar neutralizar esta agresión cotidiana.
Como hemos visto, el problema tiene dos facetas principales e igualmente graves: la pésima calidad (física, química y energética) y la elevada cantidad que se ingiere.
El consumo principal de sal refinada proviene de los alimentos industrializados, que, como vimos, la utilizan por sus efectos gustativo y conservante.
sales refinadas   En este aspecto no hay que pensar solo en conservas o típicos productos salados (aceitunas, jamones, quesos, embutidos, fiambres, papas fritas, caldos en cubos o polvos, etc), sino en alimentos aparentemente inofensivos (panificados, o el “saludable” yogurt diario que tiene cloruro sódico como conservante).
Más allá del desguace provocado por la refinación, el principal problema de la moderna sal de mesa para la salud humana, es justamente aquello que la hace un inapreciable ingrediente de la química industrial: su reactividad.
Frente a la amenaza que representa este compuesto reactivo (cloruro sódico), el organismo se ve obligado a poner en marcha varios mecanismos de defensa que, además de generar un importante gasto de energía y recursos, no bastan para resolver totalmente la magnitud del problema.
FUENTE paradigmaterrestre.com

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