24 feb. 2009

Estresado?

Cuando te pongas tenso o estresado, date un momento para enfocarte en tu respiración. Siéntate en quietud, deja que tu cuerpo se relaje, toma una inspiración profunda y gradual y siente como el aire llena suavemente la parte inferior de tu estómago. No lo fuerces. Respira naturalmente, sin esforzarte o empujar. Sigue tu respiración, mientras entra y sale. Luego de unos pocos momentos, tal vez empieces a sentir que "se te está respirando". No estás haciendo ningún esfuerzo.

La respiración solamente se está recibiendo para luego dejarla salir. Cuando tu mente deambule, como suele hacer inevitablemente, tráela suavemente de nuevo a la respiración.La práctica de respirar puede brindar mayor gozo, paz y calma a tu vida, sin hacer un esfuerzo. Tal vez también incremente tu conciencia de la conexión que hay entre la respiración y el Espíritu.

Cuando nos volvemos conscientes de esa conexión, sucede algo expansivo dentro de nosotros.Enfocarse en la respiración constituye una puerta de entrada accesible y siempre presente a nuestro amor.

John-Roger con Paul KayeDe: Momentum. Prácticas Simples para la Vida Espiritual

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