1 nov. 2011

No juzgar



Juzgar es evaluar constantemente las cosas para clasificarlas como correctas o incorrectas, buenas o malas. Cuando estamos constantemente evaluando, clasificando, rotulando y analizando, creamos mucha turbulencia en nuestro diálogo interno. Esa turbulencia frena la energía que fluye entre nosotros y el campo de la potencialidad pura.

En otras palabras hacemos más dificil que la Divinidad penetre en nosotros. Literalmente, comprimimos el espacio entre un pensamiento y otro. Ese espacio es el VACIO que abre las puertas a la Divinidad. Ese estado de VACIO, el espacio silencioso entre los pensamientos, es la quietud interior que nos conecta con el poder verdadero. Y cuando comprimimos el espacio, reducimos nuestra conexión con el campo de la potencialidad pura y la creatividad infinita.

En Un curso de milagros hay una oración que dice: "Hoy no juzgaré nada de lo que suceda". El hábito de no juzgar crea silencio en la mente. Por tanto, es buena idea comenzar el día con esa afirmación. Y durante todo el día, recordémosla cada vez que nos sorprendamos juzgando. Si caes levántate y sigue.

http://conciencia-donca.blogspot.com/2011/10/porque-no-juzgar.html

1 comentario:

Cristina dijo...

Yo creo que el problema que me persigue constantemente es que me autojuzgo constantemente y es agotador. Trato de evitarlo pero no hay forma. Voy sistemáticamente por todos los vericuetos de mi mente y me flagelo sin misericordia. La vida se me hace intolerable al punto de que no deseo seguir.

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