10 may. 2010

Enseñanzas de Kuan Ying


1.- Nadie va a darme la felicidad, sólo yo puedo conseguirla.
 Tomo responsabilidad de mi vida, y no espero que alguien más me haga feliz. Yo soy feliz desde mi centro y nada exterior puede perturbarme.


2.- Yo soy un ser único en toda la tierra, nadie me comprende mejor que yo, y nadie sabe lo que necesito mejor que yo.
Elimino cualquier ofensa que pueda recibir de parte de otros; cualquier comentario que pudiera deprimirme. Reconozco que nadie puede opinar acerca de mí, puesto que nadie me conoce mejor que yo mismo.

3.- Lo que recibo ahora es lo que sembré ayer, y lo que siembre ahora será lo que recibiré mañana.
Reconozco que los problemas actuales son resultado de acciones incorrectas del pasado, y que, por lo mismo, el momento presente es el indicado para ir sembrando el futuro.

4.- Ni el pasado ni el futuro pueden lastimarme, sólo el presente tiene valor en mi vida.
Reconozco el valor que tiene mi momento presente y resto importancia a los hechos pasados que pudieran causarme remordimientos. Dejo de lado pensamientos angustiantes acerca del futuro.

5.- Sólo yo decido lo que debo hacer en este momento.
Entiendo que las influencias ajenas son tan sólo eso, influencias, y yo, soy la única persona que puede decidir qué hacer en cada instante.

6.- Sólo en el amor y en la paz interior puedo tomar las decisiones correctas.
Actúo en el presente con paz y amor, pues así las acciones que tome estarán inspiradas en mi más alta capacidad tanto de servicio como de inteligencia.

7.- En mis decisiones tomaré siempre en cuenta el beneficio de los demás.
Tomo aquellas decisiones que beneficien a la mayor cantidad de personas; así, mi vida se estará encaminando hacia la más alta gloria, que es recibir la compensación por el servicio prestado a los demás.

8.- Mi cara es el reflejo de mi estado interior.
Cuido siempre el aspecto de mi rostro, lo adorno siempre con una sonrisa, y mis ojos se encuentran siempre prestos a enviar una mirada de amor. De esta forma estaré reflejando la serena armonía de quien ha aprendido a caminar en el sendero de la felicidad.

9.- Soy una persona al servicio de la humanidad.
Todo lo que yo haga, todo lo que yo diga, todo lo que yo piense o sienta, servirá para gloria de la humanidad.

10.- Yo tengo una misión en la vida:
Ser feliz y hacer feliz a los demás. Este principio dá sentido a mi existencia, y, a la vez, orienta mi esfuerzo hacia el beneficio de toda la humanidad.

Kuan Ying

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