12 ago. 2010

Hiroshima: No usemos a Dios



En su primer discurso referente al bombardeo de Hiroshima, Harry Truman afirmó: "El mundo se enterará que se soltó la primera bomba atómica del mundo sobre una base militar en Hiroshima. Esto se hizo para evitar hasta donde fuera posible la muerte de civiles." Aunque Hiroshima tenía una base militar, ésta no fue el blanco del ataque, sino el centro de la ciudad. La mayoría de las víctimas de Hiroshima eran civiles, incluyendo mujeres y niños. Truman agregó: "Pero ese ataque sólo es una advertencia de las cosas que vienen". Truman hizo mención de la "gran responsabilidad que ha caído sobre nuestros hombros y que gracias a Dios llegó a nosotros y no a nuestros enemigos". Le pidió a Dios "su guía para usarlo para sus fines." Fue una plegaria escalofriante y profética.

En una entrevista después de la guerra, Eisenhower le dijo a un periodista: "Los japoneses estaban listos para rendirse y no era necesario atacarlos con esa cosa horrible". El general Henry Arnold coincidió en que"con bomba atómica o sin ella, los japoneses estaban ya al borde del colapso". El almirante William D. Leahy comparó este acto con el comportamiento propio de los bárbaros de la Edad Media.

Fuente: Avizora David Krieger

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